CURSO: Hacia una Filósofia Política Crítica

CURSO: Hacia una Filósofia Política Crítica
Enrique Dussel, Filósofo

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viernes, 1 de julio de 2011

Camaradas tenemos un Lider de pie, firme y digno, ante la adversidad.

Viva Chávez, carajo.

Vencera...


Fotos del Comandante
http://www.cubadebate.cu/fidel-castro-ruz/2011/06/29/imagenes-del-encuentro-de-fidel-y-chavez-video-fotos/


Video de la alocución del comandante.
 http://venezuela-us.org/es/2011/06/30/presidente-chavez-se-dirige-a-la-nacion/


Transcripción del discurso del comandante.


Mensaje del Comandante Presidente Hugo Chávez al pueblo venezolano
“Yo espero mucho del tiempo, su inmenso vientre contiene más esperanzas que los sucesos pasados y los acontecimientos futuros han de ser superiores a los pretéritos”. Simón Bolívar.
El tiempo y sus ritmos, el tiempo y sus mandatos, el tiempo y sus designios, como como está señalado en el Eclesiastés, me llevan hoy a leer éste comunicado a la nación venezolana y a la opinión pública internacional, muy pendientes como se han estado de la evolución de mi salud, desde que hace varias semanas comenzó a dar muestras evidentes de deterioro.
Después de la excelente gira que hicimos por Brasil y Ecuador, entre los días 5 y 7 de Junio próximos pasados, llegamos a la Cuba siempre solidaria de siempre, para concluir la jornada, con la revisión y firma de nuevos acuerdos de cooperación. Confieso que, desde el punto de vista de mi salud, sólo tenía previsto hacerme un chequeo médico de mi rodilla izquierda ya casi recuperada de aquella lesión de comienzo de mayo.
A lo largo de toda mi vida, vine cometiendo uno de esos errores que bien pudiera caber perfectamente en aquella categoría que algún filósofo llamó errores fundamentales, descuidar la salud y además ser muy renuente a los chequeos y tratamientos médicos.
Sin duda que error tan fundamental y sobre todo en un revolucionario con algunas modestas responsabilidades, como las que revolución me ha venido imponiendo desde hace más de 30 años.
Sin embargo, ya en la Habana, cuando caía la tarde del miércoles 8 de Junio, allí estábamos de nuevo con Fiel, con aquel gigante que ya superó todos los tiempos y todos los lugares, seguramente no fue difícil para Fiel, darse cuenta de algunos malestares que más allá de mi rodilla izquierda, yo había venido tratando de disimular desde varias semanas atrás.
Me interrogó casi como un médico, me confesé casi como un paciente, y esa misma noche, todo el avance médico que la Revolución cubana ha logrado para su pueblo y una buena parte del mundo, fue puesto a nuestra plena disposición iniciándose un conjunto de exámenes de diagnóstico.
Fue así como se diagnosticó una extraña formación en la región pélvica, que ameritó una intervención quirúrgica de emergencia ante el inminente riesgo de una infección generalizada. Eso fue el sábado 11 de Junio muy temprano en la mañana, algunas horas antes del anuncio que fue leído al país y al mundo, y que ha desatado tantas manifestaciones de solidaridad que no dejan de emocionarme a cada instante.
Luego de aquella operación, que en principio logró el drenaje del absceso, comenzó un tratamiento antibiótico intensivo con una positiva evaluación, corrijo con una positiva evolución que trajo una notable mejoría. Sin embargo y a pesar de la favorable evolución general a lo largo del proceso de drenajes y curas fueron apareciendo algunas sospechas de la presencia de otras formaciones celulares no detectadas hasta entonces. Comenzó por tanto y de inmediato otra serie de estudios especiales, citoquímicos, citologías, microbiológicos y de anatomía patológica que confirmaron la existencia de un tumor abscesado con presencia de células cancerígenas, lo cual hizo necesaria realización de una segunda intervención quirúrgica que permitió la extracción total de dicho tumor. Se trato de una intervención mayor, realizada sin complicaciones, tras la cual he continuado evolucionando satisfactoriamente mientras recibo los tratamientos complementarios para combatir los diversos tipos de células encontradas y así continuar por el camino de mi plena recuperación.
Mientras tanto, me he mantenido informado y me mantengo informado y al mando de las acciones del gobierno bolivariano, en comunicación permanente con el vicepresidente compañero Elías Jaua y todo mi equipo de Gobierno. Agradezco infinitamente las numerosas entusiastas demostraciones de solidaridad que he recibido del pueblo venezolano, y otros pueblos hermanos, así de como Jefes de Estado y de Gobiernos de numerosos países del mundo, desde la convicción de que todo ese amor, de que toda esa solidaridad constituyen la más sublime energía que impulsa e impulsaría mi voluntad de vencer en esta nueva batalla que la vida nos ha puesto por delante. Y de manera muy especial, al pueblo cubano, a la nación cubana, a Fiel,  a Raúl, a toda esta legión médica que se ha puesto al frente de esta batalla de una manera verdaderamente sublime.
Sin embargo, también he estado muy consciente de cierto grado de angustia e incertidumbre que ha estado recorriendo a lo largo de estos días, de estas noches, el alma y el cuerpo de la nación venezolana. Creo que, más halla de los intentos manipuladores de algunos sectores bien conocidos, esos sentimientos eran y son inevitables y forman parte de la propia naturaleza humana, rodeada esta por demás, por las circunstancias que la enmarcan y muchas veces las sacude como en este caso ocurre.
Desde el primer momento, asumí todas las responsabilidades en cuanto al cuido estricto por la veracidad de las informaciones al ser transmitidas, fundamentándome en un doble conjunto de razones: la razón medico científica en un primer termino, y en segundo lugar y de manera especialmente cuidada desde lo más profundo de mi alma y de mi conciencia, la razón humana, la razón amorosa para ser más preciso. La razón amorosa.
De la primera de la razón medica ya hemos hablado un poco, ha sido un proceso lento y cuidadoso, de aproximación y diagnósticos, de avances y descubrimientos a lo largo de varias etapas en las cuales se vino aplicando un riguroso procedimiento científico que no aceptaba, ni acepta apresuramientos de ningún tipo.
La norma suprema  que sustenta esta poderosa razón es la plena verificación científica más allá de los indicios y sospechas que vinieron apareciendo, y acerca de la razón amorosa estoy obligado ahora a hablarles ahora desde lo más hondo de mi mismo. En este instante recuerdo, el 4 de febrero de aquel estruendoso año de 1992, aquel día no tuve más remedio que hablarle a Venezuela desde mi ocaso, desde un camino que yo sentía me arrastraba a un camino insondable como desde una caverna de mi alma broto el “por ahora” y luego me hundí. También llegan a mi memoria ahora mismo, aquellas aciagas horas del 11 de abril del 2002, entonces también le envié a mi amado pueblo venezolano aquel mensaje escrito desde la Base naval de Turiamo donde estaba prisionero. Presidente derrocado y prisionero, fue como un canto de dolor lanzado desde otro abismo que sentía me tragaba en su garganta y me hundía y me hundía.
Ahora en este nuevo momento de dificultados y sobre todo desde que el mismo Fiel Castro en persona, el mismo de Cuartel Moncada, el mismo del Granma, el mismito de Cierra Maestra, el gigante de siempre vino ha anunciarme la dura noticia del hallazgo cancerígeno, comencé a pedir a mi señor Jesús, al Dios de mis padres, diría Simón Bolívar, al manto de la virgen diría mi madre Elena, a los espíritus de la sabana diría Florentino Coronado, para que me concedieran la posibilidad de hablarles, no desde otro sendero abismal, no desde una oscura caverna, o una noche sin estrellas; ahora quería hablarles desde este camino empinado de donde siento que voy saliendo de otro abismo; ahora quería hablarles con el sol del amanecer que siento, me ilumina,  creo que lo hemos logrado; gracias Dios mío.
Y finalmente, mis amados y amadas compatriotas, mis adorados hijas e hijos, mis queridos compañeros, jóvenes, niñas y niños de mi pueblo, mis valientes soldados de siempre, mis aguerridos trabajadores y trabajadoras, mis queridas mujeres patriotas, mi pueblo amado todos y uno solo en mi corazón, les digo que, el quererles hablarles hoy desde mi nueva escalada hacia el retorno no tiene nada que ver conmigo mismo sino con ustedes pueblo patrio pueblo bueno, con ustedes, no quería, ni quiero, que me acompañen por senderos que se hundan por sendero alguno.
Les invito a que sigamos juntos escalando nuevas cumbres que  hay semerucos allá en el cerro y un canto hermoso para cantar nos sigue diciendo desde su eternidad el cantos del pueblo nuestro querido Alí Primera.
Vamos pues, vamos con nuestro padre Bolívar en vanguardia, a seguir subiendo la cima del Chimborazo, gracias Dios mío, gracias pueblo mío, gracias vida mía, hasta la victoria siempre, nosotros venceremos
La Habana, esta querida y heroica Habana, 30 de junio del 2011, desde la patria grande les digo desde mi corazón, desde mi alma toda, desde mi esperanza suprema que es la de un pueblo, por ahora y para siempre, viviremos y venceremos. Hasta el retorno




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